¿Cómo escribir un libro? | Parte 3: Personajes

Los personajes son una parte importante de nuestras obras por eso continuamos con otra parte más de ¿Cómo escribir un libro?, sí aún no habéis leído la entrada anterior, podéis leerla aquí.

Como ya conté, antes de lanzarse a escribir un libro hay que seguir unas pautas que recomiendo para que todo salga bien y evitar luego quebraderos de cabeza.

Personajes

En esta ocasión hablaré de los personajes, que darán vida a la historia. Para crearlos, antes hay que tener ya desarrollado el mundo, pues sin él, los personajes no tendrán un lugar por donde moverse y también será la base con la que iremos creando todas las características que va a tener el personaje.
Hay varios tipos de personajes en un libro:

Personajes principales:

Protagonista.
En ellos recae el peso de la historia. Junto a ellos, la historia va evolucionando. Los protagonistas tendrán que ir resolviendo los conflictos que se presentaran desde el principio hasta el final del libro.
Pueden ser personajes muy queridos por los lectores u odiados. Por eso es importante no caer en los clichés, y no hacer a los personajes completamente perfectos.
Como todo ser humano, un buen personaje debe tener defectos y virtudes. Debe caer y aprender de sus errores. Esto hará que el personaje vaya creciendo y los lectores lo agradecerán.
Aparecen todo el tiempo en la historia.

Antagonista.
El malo maloso, el que siempre le está haciendo la vida imposible al prota. Sus acciones afectan a la trama e influye en el avance del protagonista.
Este personaje también tiene un transfundo y es importante recordar que no hay que hacerlo malo por que sí. Tiene que tener un motivo por el cual quiera hacer lo que hace.

Personajes secundarios:

Son aquellos que “acompañan” a la historia, no relevantes para la trama pero pueden participar en ella, ayudando al protagonista o poniéndole obstáculos que tendrá que superar.
Le dan mas vida a la historia, pues con ellos se pueden crear subtramas. Pueden ser personajes buenos o malos, ya depende del escritor. Son los que aparecen con menor frecuencia.

Personajes estáticos:

Este personaje no evoluciona en la trama, se mantienen igual de principio a fin.

Personajes Dinámicos:

Son aquellos que evolucionan constantemente a lo largo de la historia. Cualquier personaje principal será un personaje dinámico, ya que va cambiando según lo que va sucediendo.

Personajes planos:

Son personajes que no necesitan casi ser descritos, solo lo suficiente para ser identificados por el lector. Estos son personajes que aparecen una o dos veces en la historia como alguien de paso que habla con el protagonista.

Personajes Redondos:

Son personajes que se describen, como los protagonistas o los principales, se conoce sus pensamientos y acciones, además que evolucionan junto a la historia.

¿Cómo crear un personaje?

Para la creación de un personaje hay que tener muy claro que protagonismo quieres que tenga en la historia. No es lo mismo crear un personaje principal a uno secundario, pues necesitarás menos información de los segundos que del primero.
Es necesario conocer todas las características del personaje, desde su físico, hasta sus gustos, su pasado, sus miedos y virtudes, todo esto es crear fichas en las que se irá describiendo al personaje.
Responde preguntas como ¿Cual es su nombre y apellidos? ¿Cómo es su físico? ¿Qué edad tiene? ¿A qué tiene miedo? ¿Dónde vive? Etc.

Aquí os dejo una ficha que he hecho para mis personajes, y que espero que pueda serviros de ayuda.

¿Os gusta crear personajes? ¿Os resulta difícil crearlos?

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Sheila G. Frutos

Sheila G. Frutos, nació en Ciudad Real en 1990. Estudió Bachillerato de Artes Plásticas y Asistencia al Producto Gráfico Impreso.
Escribe desde los doce años inspirada por las novelas juveniles y se inició a esa edad en el mundo de los fanfic y la fantasía juvenil. Actualmente compagina su gran pasión por la lectura y escritura con el diseño gráfico, su actual trabajo y con el mantenimiento de la web y canal de youtube.

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