Los errores son comunes, nadie nace con el conocimiento necesario para realizar las cosas y menos a la primera. Por ese motivo, siempre animo a todos aquellos que escriben a que dediquen un tiempo a aprender a escribir correctamente, y no hablo de la ortografía y la gramática, que también, sino de cómo escribir de forma correcta los diálogos en las novelas, aprender todas o varias técnicas narrativas para aplicarlas bien etc.

El mundo de la escritura no es fácil, no sirve ponerte a escribir y ya (a menos que lo tengas como hobbie, que de ser así me parece perfecto). Si quieres que te publique una editorial o autopublicar, tienes que hacer algo más.

Por ese mismo motivo a continuación dejo una serie de errores que son muy comunes en escritores/as noveles y que yo misma he cometido alguna vez y que he corregido con el tiempo:

1.- Los clichés.

Antes de nada, aclarar que se pueden usar siempre que les de tu toque, algo que lo haga único y que no sea lo que todo el mundo hace.

Los/las escritores/as noveles son los que más los utilizan, pues es más fácil escribir algo que ya conoces y que hay ciertos clichés que gustan, pero que a la larga se hacen muy pesados y repetitivos para los lectores. Lo mucho cansa, por eso digo que si quieres usarlos le des un aspecto más original, para que los lectores no se aburran.

2.- Adverbios terminados en -mente.

Sé que me vas a decir, «Sheila, pero si en los libros de tal autor o tal autora los he visto.» Sí, lo sé. Como en el caso anterior, los adverbios terminados en -mente se pueden usar sin problemas, pero no abusar de ellos y es lo que hacen los noveles, usan tropecientosmil en un mismo párrafo o en varios seguidos. Cuanto más puedas evitarlos mejor, pero como he dicho, no hay problema con usarlos siempre que no te pases.

3.- Repetición de palabras.

Que conste que a mí aún me cuesta un poco, y me puedo repetir varias veces y no me he dado ni cuenta. El caso es que este es otro de los errores comunes de los noveles, que repiten la mismas palabra a lo largo de las frases y párrafos. Para evitar esto, la mejor opción es buscar sinónimos, pero asegúrate de que esos sinónimos signifiquen exactamente lo que quieres expresar en el texto. Tampoco uses lo más rebuscados, cuanto más sencillos y concisos mejor. Con Wordreference podrás encontrar los que más te convengan.

4.- Gerundios.

Como con los adverbios terminados en -mente, es mejor no usar muchos o evitarlos del todo. En su gran mayoría esto se debe a que se usa de manera incorrecta y para evitar problemas lo mejor es no escribirlos. Un truco que yo aprendí para saber dónde ponerlos es que tiene que ser una acción que se realice a la misma vez que otra. Un ejemplo de esto sería:
—¡Llegas tarde! —exclamó María caminando hacia Luis.

Los gerundios son uno de los errores más comunes y también uno de los más complicados de entender y aprender.

5.- Infodump o demasiada información.

Esto ocurre más para los que han construido su propio mundo, sobre todo en el género de fantasía, ya que hay que ayudar al lector a imaginárselo. Si se mete mucha información se pierde la continuidad de la historia y de lo que realizan los personajes. Por esa razón hay que grabarse a fuego la frase «muestra no cuentes». Esto quiere decir que el mundo se vea a través de los personajes, sus diálogos etc.

Hay que aprender a descartar la información que no es necesaria de la que sí, y un truco que aprendí es, que se puede eliminar esa información y no afecta en nada a la trama, entonces es que no es necesaria.

Escrito por

Sheila G. Frutos

Sheila G. Frutos, nació en Ciudad Real en 1990. Estudió Bachillerato de Artes Plásticas y Asistencia al Producto Gráfico Impreso.
Escribe desde los doce años inspirada por las novelas juveniles y se inició a esa edad en el mundo de los fanfic y la fantasía juvenil. Actualmente compagina su gran pasión por la lectura y escritura con el diseño gráfico, su actual trabajo y con el mantenimiento de la web y canal de youtube.